| La fuerza y la fragilidad a través de
la piel
¿En que momento nace el interés sobre la piel
como material artístico?
Fue casi un accidente, entré en contacto con el material
al diseñar objetos de uso personal. Durante ese trabajo,
me di cuenta que la piel era muy sugerente, que me inspiraba y me
llenaba de ideas y sensaciones que me sirvieron como excusa para
dar el salto del diseño industrial al trabajo artístico.
¿En que momento se produce ese “salto”?
En el momento de alterar la piel pictóricamente, me di cuenta
que era posible establecer un diálogo con la piel, porque
no era un material pasivo, los resultados del trabajo variaban según
el tipo de piel que trabajaba y según las huellas y las cicatrices
que la piel trajera.
Estos accidentes naturales de la piel son muy importantes porque
la obra se enriquece, no me interesa una piel perfecta, busco una
piel que tenga historia, memoria, huella.
¿Cuales son los primeros trabajos?
Durante un tiempo trabajé acrílico sobre piel- gamuza,
pintaba animales. Intervenía los acabados, perforaba, mezclaba
con otros materiales, me aprovechaba de los accidentes naturales
para crear atmósferas con movimiento, persecuciones, huidas.
Empiezan a aparecer de forma repetitiva en las obras el ovalo, la
línea y el punto.
¿Que siguió?
Sentí la necesidad de trabajar la piel de una forma mas dinámica,
no tan sedentaria y empecé a investigar otro tipo de piel:
vaqueta, que al mojarla me daba la posibilidad del alto relieve,
volumen. Seguí pintando animales en alto relieve, sin embargo,
poco a poco, los animales empezaron a aparecer inmersos en un ambiente
abstracto, después empezaron a difuminarse, a desaparecer,
caí en el mundo abstracto y continuó mi trabajo con
formas más puras como el ovalo, el circulo, el cuadrado,
la línea, el punto, el color...
¿Y apareció el volumen?
Sí, de pronto me di cuenta que la piel estaba asociada por
naturaleza al volumen y empecé a hacer esculturas. Fue todo
un descubrimiento, se me ampliaron las perspectivas y me di cuenta
de todo lo que la piel me estaba ofreciendo.
¿Cómo eran estas esculturas?
Eran esculturas murales de gran formato, donde trabajaba lo cóncavo,
lo convexo, lo concéntrico, lo simétrico. Eran grandes
volúmenes forrados en piel. Después desaparece la
estructura interna y dejo que la piel hable por si sola al mezclarla
con otros materiales, madera, bronce, metales.
Hablemos de esas obras
El trabajo con los óvalos, círculos y líneas
era una forma de indagar sobre la simetría, el equilibrio,
el centro, la armonía y las búsqueda del ser interior
que son temas que me obsesionan, lo hacía sobre unas pieles
que representaban para mi la concavidad, el recipiente, me interesaba
explorar formas básicas y relacionarlas con los accidentes
naturales de la piel. de ahí pasé a la escultura mural
a trabajar con gran formato
¿Por qué esa búsqueda permanente de
solidez, de centro?
Tiene que ver con el proceso del ser humano de estar buscando respuestas
a sus inquietudes, la obra me daba respuestas a mi inquietud permanente
de conocer que soy, para donde voy
¿Que siguió?
Hice improntas sobre pie. Fue una investigación aprovechando
formas de la naturaleza, modelando la piel a la medida de piedras
u otras formas. Continuaba buscando formas cóncavas y convexas
en la naturaleza. Mojaba la piel, la modelaba y amarraba en agujeros,
la dejaba secar y la piel tomaba estas formas, se teñía
con las tierras y luego la intervenía con otros materiales.
¿Que intención tenían estas mezclas?
Enriquecer el trabajo, darle un sentido más personal e incluso
más sólido, otros materiales que generan un diálogo
con la piel que te permite hablar de mas temas y sensaciones...
¿Y la piel se convirtió en un material básico,
en esta búsqueda?
Si, la piel seguía dándome, la relación que
tengo con el material es, al mismo tiempo, de carácter visceral
y simbólico, por su connotación orgánica, ancestral,
de memoria, de tiempo el material me sirve de canal, de puente para
entender el pasado y trasformar el presente, me sirve para dejar
salir espacios interiores desconocidos, para entenderme y aprender.
Hablemos del trabajo
Mi relación con el arte es una forma de relacionarme con
el mundo, las formas e imágenes que nacen de mi trabajo no
son buscadas ni programadas de antemano, surgen inconscientemente,
dependiendo del trabajo personal que esté viviendo y otras
de un proceso de análisis sobre ellas mismas. Son imágenes
que están cargadas de símbolos, que tienen relación
con mis sueños, mis necesidades interiores, con mi memoria
ancestral. Cada una de las esculturas forman un grupo de columnas
que arman la estructura de una historia personal. Cada obra me sirve
para entender mi propia complejidad y la complejidad de los otros,
cada obra me ayuda a entender la complejidad de la naturaleza humana,
la complejidad de la mente y me ayuda a comprender las partes poéticas
y racional de la vida
¿Qué búsqueda había en la serie
Hallazgos?¿Y las Geografías?
Esta serie que tiene que ver con la añoranza de nuestra tierra,
de la exhuberancia de nuestras montañas, la exhuberancia,
al tiempo que hay una unión de dos culturas en unas piezas
que representan...
Los Personajes envueltos
En los personajes envueltos la piel nos recubre, nos ata, nos hace
presos de un sentimiento que no apresa a veces para mal. La primera
obra nació del traumático final de una intensa relación
de pareja y alude al hecho de estar atado, comprimido, ahogado.
De ahí partió una exploración que me condujo
a figuras que están atadas, a otras que están libres,
que son transparentes, estás escritas, llenas de palabras
y a unas figuras que han sido enterradas.
En las figuras envueltas se pierde el problema de la solidez, se
hace todo mas humano, más contingente.
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